El gobierno de Argentina anunció este miércoles un aumento del presupuesto destinado a la compra de armamento para «reconstruir» la capacidad de defensa de las Fuerzas Armadas, que según su visión fue desmantelada tras el retorno de la democracia en 1983. El jefe de gabinete de ministros, Manuel Adorni, informó a la prensa que se destinará «el 10 por ciento de los ingresos fiscales provenientes de las privatizaciones» de empresas estatales a «la compra de armamento y bienes de capital para nuestro sistema de defensa nacional». Agregó que «es hora de pasar página e inaugurar un nuevo ciclo». Este aumento de la inversión estatal en la reconstrucción del sistema de defensa contrasta con los recortes en las políticas de derechos humanos en el marco del plan de austeridad impulsado por Milei para terminar con el déficit fiscal. Organismos de derechos humanos denunciaron que como parte de ese ajuste, el gobierno degradó a subsecretaría a la secretaría de Derechos Humanos, se desmantelaron equipos de relevamiento de archivos de las Fuerzas Armadas que nutren las causas judiciales contra los represores y se despidió personal.
Si bien Milei ha condenado las atrocidades cometidas por el régimen militar de 1976 a 1983, tiene una visión crítica de los gobiernos de centroizquierda que lo antecedieron en el poder por, a su juicio, promover una visión sesgada que romantizó el accionar de los grupos guerrilleros que operaron en los años previos al golpe y un revanchismo contra las Fuerzas Armadas. En la misma línea argumental, Adorni sostuvo que desde el retorno de la democracia en 1983 «fue política de Estado desfinanciar el instrumento militar con el objetivo de neutralizar a las Fuerzas Armadas como actor político y asegurar la estabilidad democrática». Añadió que «luego de 50 años el resultado son Fuerzas Armadas mal pagas e insuficientemente equipadas para hacerle frente a los desafíos del presente».